Biografía
Hace unos años (creo que en 2004) tuve que escribir una pequeña autobiografía como tarea para el colegio, acá les dejo el resultado:
¿Por Qué no te Metes en MI Vida?
Autobiografía Autorizada de Gastón Gordon
Prólogo
Antes que nada, estimado lector, gracias por interesarte en esta obra, esta obra que es mi vida.
Muchos dirán que quince años son muy pocos, yo creo que están equivocados. Las pocas páginas que componen esta reseña de mi vida, de cero a quince, no me han sido suficientes mas que para contar solo los hechos mas relevantes de esta etapa.
El largo de esta obra estaba preestablecido antes de comenzar y cuando llegué al cuarto capítulo me di cuenta que no había mencionado ni la mitad de las cosas.
Sin embargo la otra mitad es, a mi juicio, lo suficientemente interesante como para mantenerte entretenido durante los breves minutos que tardes en leer el contenido de esta corta obra.
Sin más preámbulos te invitó a que vayas directo al grano y comiences hora por el primer capítulo.
Gastón Y. Gordon
(Nada más y nada menos que el autor de esta vida y obra)
Capítulo 1
Faltaba medio año para que termine la década del ochenta cuando finalmente me decidí a nacer.
La memoria no me ayuda mucho, a pesar de mi afán por recordar ese día tan glorioso para mi vida, aunque, por lo que me contaron, sé que nací por cesárea y fue un parto bastante normal.
De ahí en adelante me dediqué a ser bebe y dejar que los adultos me mimen y hagan todo por mí mientras yo invertía todo mi tiempo en molestar, curiosear y aprender esas cosas tan importantes como caminar y hablar.
Para no hacer pesado este texto, me voy a limitar a mencionar sólo los hechos mas destacados, sin entrar demasiado en detalles.
El siguiente hecho destacado, entonces, fue la entrada al “Saint James Kindergarten”, donde incorporé el inglés a mi vida cotidiana y conocí a mucha gente importante para mi vida que, a pesar de que no los haya visto nunca más, marcaron una etapa.
Entre ellos (y espero no estar quedando mal con nadie) se resaltaron nombres como el de Matías Camino, Gastón Bilobrowka, Carolina Herrán y Anush, quien espero sepa disculparme por no recordar su apellido.
En uno de esos trescientos sesenta y cinco días de cuando tenía cuatro años de edad, fuimos con mi familia a la, ya inexistente, parilla “El Nono”, conocida para mí como “La Parrillita”. No recuerdo que había sobre el plato ese día, pero lo que sí quedó impreso en mi memoria es que debajo de el había un mantel individual, de esos que vienen impregnados de publicidad. Y fue ese día el que, ante el asombro de mi familia, me largué a leer y leí de corrido y en voz alta cada una de las palabras incluidas en los avisos de ese mantel. No fue mucho el tiempo que pasó para que rehaga fanático de la lectura y de los libros. Es el día de hoy que estoy escribiendo uno.
Capítulo 2
Al fundirse la cadena de supermercados Hawaii, mi padre: Ernesto Gordon, se quedó sin trabajo.
Tras varías idas y vueltas con diferentes proyectos gastronómicos, finalmente optó por el rubro de la computación y, aunque no se puede decir que funciona del todo bien, Gordon Computación, cumplió en el 2005 diez años desde su inauguración.
Por la perdida de empleo de Ernesto, debía abandonar mi antigua escuela, llegando en segundo grado al Colegio Dardo Rocha.
Llegue en un momento importante para este y durante el resto de mi etapa escolar presencié muchos cambios en el mismo mientras aprendía cosas que a veces escapaban lo curricular y me servían como conocimiento para el futuro, para la vida.
Si hablamos de estudios cabe destacar que siempre tuve una adicción a los mismos… Bueno, en realidad no a estudiar, pero sí a aprender.
Soy de esas personas que nunca tienen tiempo para hacer nada por que siempre están haciendo algo. Si estudiar es el trabajo de los niños, como muchas veces me lo han tratado de hacer creer, entonces me acerco bastante a lo que es un Adicto al Trabajo. No se si esta adicción sea muy dañina, por que mi trabajo es el arte y creo que un artista que no es adicto al trabajo, que no disfruta cada segundo de su creación, no es realmente un artista, es sólo alguien que hace arte.
Para explicarme un poco mejor y evitar que mis profesores me tomen por mentiroso aclararé que es verdad que he sido bastante vago en la escuela, confieso no ser adicto a matemática o a química, por nombrar dos ejemplos. Pero a lo que realmente me refiero es que siempre he tenido una cantidad importante de actividades extracurriculares y, a pesar de que muchos crean que asisto a ellas solo para impresionar a mis pares, las utilizo también para aprender las cosas que realmente me interesan, sobretodo si son útiles para expresarme mejor o ayudar a la vocación que he elegido como medio para lucrar sin escapar al arte, que es “El cine”.
Capítulo 3
Durante los pocos años que pasé en este mundo estudié y/o practiqué música, dibujo, artes plásticas, fotografía, diseño gráfico, arte digital, escritura, diseño Web, teatro, radio, cine, locución y las bases para varios idiomas. Todas tareas en las que sigo perfeccionándome día a día.
Siempre me apasionaron el Arte y la Comunicación, no puedo despegarme de ellos, ocupan y ocuparán un espacio importantísimo en mi vida.
Un día me di cuenta que me gustaban demasiadas cosas y que, al terminar el colegio, debería escoger sólo una.
Comencé con una lista bastante larga de posibles carreras universitarias. Tenía una variedad grande pero dentro del mismo rubro. Quise ser actor, locutor, periodista, diseñador Web y hasta escritor.
Sin embargo, luego de muchos días de reflexión, logré limitar esta competencia e incluir solo dos participantes: El Diseño Gráfico y el Cine.
En el diseño gráfico, no es por presumir, pero ya era demasiado bueno. Hace casi diez años que estoy involucrado con él, dicen que El Diablo, sabe más por viejo que por Diablo y el hecho de pasar varios años de mi vida en una universidad solo para aprender un par de cosas nuevas, el funcionamiento del mercado actual y obtener un titulo que certifique se todo eso no me entusiasmaba mucho. Prefiero comprarme un par de libros, consultar con amigos que están en el ambiente y presentar como muestra de que sé: mi portfolio personal. Una Imagen vale más que mil palabras.
Pero eso no es todo, el diseño gráfico con el tiempo y la comercialización se vuelve monótono y aburrido. Aparte es un trabajo oficinaceo e individual.
El cine, en cambio, presenta una aventura nueva en cada jornada, todo es diferente, nada esta encasillado, siempre estas conociendo gente y renovando la oportunidad de revolucionarlo no parece tan imposible y hasta la noto cercana.
Más allá de esto, particularmente encontré en el cine una mezcla de casi todas las cosas que me gustaban. Esto, sumado al hecho de que he pedido a mis padre suna filmadora (que nunca pudieron pagar) desde que soy muy chico, me han convencido de que el cine es la mejor elección.
Capítulo 4
Muchos estudios, aprendizaje, educación, trabajo pero nunca mencione eso que justamente EL CINE, nos suele recalcar como lo más importante: La familia y los amigos
Tengo una bella familia y, como Roberto Carlos, siempre anhelé tener un millón de amigos, pero con los diez que tengo me conformó igual.
Ellos en general han ocupado un espacio extraordinariamente grande en mi vida, creó que todo lo que no esta ocupado por el arte y la comunicación esta ocupado por ellos, la gente que me quiere.
Me han mostrado muchas realidades, abierto muchas puertas, ayudado a atravesar muchos caminos y me han enseñado lecciones que son mucho mas importantes que cualquiera que haya mencionado antes.
Los conocí de a poco en muchos lugares, en mi casa, en el colegio, en los lugares donde siempre realicé tantas actividades.
Como todo artista me debo absolutamente a mi público y por más que intentase llenar este texto con muchas más palabras no podría, pues el resto de mi vida es la gente que me rodea.
FIN
Epílogo
Me retracto parcialmente por lo dicho en el prologo de este mismísimo libro: Quince años si son pocos
Es verdad que quedan cortos si uno imagina las posibilidades de los próximos quince. Si de cero a quince hice tantas cosas buenas, ¿Qué pasará de quince a treinta? ¿Y de treinta a 45?
Quiero finalizar este libro con la promesa de que los próximos 15, 30 o 50 años serán lo suficientemente interesantes para hacer nueva versión ampliada, de este, mi “Libro de la Vida” particular.
Pues lo vivido lo he vivido bien y confío en que estoy en el camino correcto para seguir haciéndolo y así cuando falte poco para abandonar este mundo podré, como todo viejo cantante, hacer mi propia versión de ese clásico entre los muertos que es A mi Manera. (Ya sé que no me entró en el contenido de la biografía, pero sí, también soy cantante…)
Ahora si vuelvo a agradecerles y me despido hasta una próxima vez que quiera escribir y ustedes quieran leer.



