Szifrón es uno de los buenos representantes de este nuevo cine argentino que nos invade desde hace un tiempo. No fue difícil elegir dos películas sobre las cuales escribir puesto que aun no ha realizado más (¡Aunque sin dudas debería!), sin embargo, llegó al mundo del cine luego de comenzar tímidamente en el programa de televisión “Los Simuladores” junto con actores amigos que ya habían trabajado con él en cortos previos, lo que le dio bastante experiencia.
El director afirma que el cine siempre fue su sueño y que “El Fondo del Mar” y “Los Simuladores” nacieron y existieron paralelamente en su mente. El unitario, que cambió bastante la forma de hacer y ver ficción en la TV Argentina, sin tanto costumbrismo y cotidaneidad, lo acompañó durante toda la realización de la película y por eso tal vez podría decirse que su estilo tiene ciertos elementos televisivos, cosa que lo separa de otros realizadores de su generación, aunque desde el otro lado, el programa a su vez, también tuvo ciertos elementos cinematográficos.
“El Fondo del Mar” anduvo muy bien, siendo una película rara pero interesante. Si bien sus dos films tienen un aspecto técnico cuidado lo que se destaca más en DF son los personajes y sus geniales construcciones, el argumento de su opera prima no es tan destacado, lleva una premisa simple: Un hombre enloquece de celos porque cree que su mujer lo engaña.
Mediante un género no muy definido, el film resulta, en ciertos momentos, confuso para el espectador, aunque aun así logra entretener. Comienza como un thriller y termina inclinándose cada vez más hacia la comedia con momentos muy graciosos de un guionista talentoso que nos demostrará que puede llegar aun más lejos en su próxima película.
El director, que tiene cierto estilo Hollywoodense, declara que no le gustan las películas que dejan de lado el entretenimiento, pero que tampoco es necesario irse a los grandes éxitos de Rodolfo Ledo, llega al cine para buscar un término medio y eso es lo que lo destaca de los demás.
Unos años después del moderado éxito de El Fondo, llega “Tiempo de Valientes” dónde el realizador retoma su obsesión con las infidelidades en una Buddy Movie donde un psicólogo que atropelló a una mujer por accidente, debe cumplir con una probation que consiste en acompañar a un policía deprimido porque su mujer lo engaña. Ésta nueva apuesta, producida por Kramer y 20th Century Fox, combina acción con mucho humor y sí se convierte en un éxito que consagra al director como alguien a quien seguir de cerca. Los personajes vuelven a estar escritos magistralmente, son seres reales con los que uno se puede identificar que deberán enfrentarse a situaciones extraordinarias y mantenernos entretenidos en el proceso. No sólo eso trae este film, sino también una banda sonora sobresaliente, excelentes actuaciones (salvo tal vez por la novia de Silverstein, el personaje de Diego Peretti que es funesta), una gran química entre los protagonistas y una combinación perfecta entre thriller, acción y comedia que muestra al, siempre interesante, mundo de la psicología y al de la policía bonaerense de una manera muy realista en una historia interesante, divertida e inteligente que hace que uno salga satisfecho del cine sin arrepentirse de ni uno solo de los centavos pagados.
Tenemos en Damián una figura muy prometedora y bastante única para el cine nacional, ojala en el futuro siga así, trayéndonos mucho más de lo que mejor sabe hacer ▪
Por Gastón Gordon
- Realizado para la Cátedra de Historia del Cine Argentino en el CIC

